¡Crisis? ¿Qué crisis…?
Extractos de una entrada del blog de Ana González, artista plástica:
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La crisis es un tiempo de transición donde lo viejo no ha muerto y lo nuevo aún no ha nacido.
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Las crisis del artista plástico y en general todo tipo de crisis, nos vienen porque necesitamos cambiar, evolucionar, ya no nos sentimos cómodos haciendo las cosas igual que antes y esa incomodidad paradógicamente es la que nos va a ayudar. Pero las transiciones no son fáciles ni rápidas, todo tiene que escanciar. Como decía un sabio, adoptar el ritmo de la Naturaleza.
La influencia de las emociones. Nuestro trabajo creativo está fundamentado en nuestros sentimientos. La parte emocional y la parte creativa práctica forman un todo. Nuestras vivencias personales influyen en nuestra obra.
(…)
Entonces para abordar con serenidad el problema y solucionarlo, lo mejor es aprovechar esa etapa incómoda, no verla como algo negativo, sino todo lo contrario, volverla a nuestro favor.
(…)
En esa etapa de experimentación, donde estamos a la búsqueda de algo, es como cuando nos iniciamos en la Pintura que pintamos una obra de cada manera, un batiburrillo. Entonces para no dispersarnos en mil ideas y líneas diferentes, lo mejor es centrarse en una temática y dentro de esa temática, centrarse sólo en un motivo, por ejemplo; si queremos pintar bodegones, pues elegir uno de los objetos que componen ese bodegón y este podría ser, una taza, entonces vamos a hacer un ejercicio de contención y disciplina y vamos a pintar esa taza en todas las variantes posibles en cuanto a luz, color, tamaño, etc. ¿Verdad que es una tarea infinita? ¡Podemos pintar tantas veces esa taza! Veinte, treinta, cien…, de eso se trata, de pintar una serie de la misma taza. Agotar todas las posibilidades que ese objeto nos inspire. Eso por un lado va a dar coherencia a nuestro trabajo desde el punto de vista estético y a la vez vamos a aprender a captar la esencia de ese objeto.
Morandi hizo esto, pintó una y otra vez los mismos objetos cotidianos que tenía a su alrededor, sus colores apenas variaban de una obra a otra. Sus composiciones están llenas de misterio y de magnetismo. Repasas con la vista los objetos, comparando entre una obra y otra para ver las diferencias. Cristino de Vera hace algo similar a Morandi, en una labor de investigación sin concesiones, pinta casi siempre los mismos objetos en escenas y colores muy parecidos.
Y por último la humildad es muy importante para controlar la ansiedad; admitir que llegamos hasta donde llegamos en este momento, nuestros recursos pictóricos son los que son y no hay más.(…)” –Ana González-

(En proceso –algo abandonado-: Mercedes García Bravo, “La mujer que va a ser cortada en trozos –Kiki de Montparnasse” (malgré blonde…encore)



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